Un trasplante de médula ósea, también conocido como trasplante de células madre hematopoyéticas, es un procedimiento médico que reemplaza las células madre enfermas o dañadas de la médula ósea de una persona por células madre sanas. La médula ósea, un tejido blando dentro de los huesos, produce células sanguíneas, incluyendo glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.
- 1. Ablación de la médula ósea:
Antes del trasplante, el paciente recibe quimioterapia y, a veces, radiación para destruir la médula ósea enferma y suprimir su sistema inmunológico.
- 2. Infusión de células madre:
Se introducen células madre sanas en el torrente sanguíneo del paciente a través de un catéter intravenoso.
- 3. Engraftment:
Las células madre viajan a la médula ósea y comienzan a producir células sanguíneas nuevas y sanas.
El trasplante de médula ósea se utiliza para tratar diversas enfermedades, incluyendo:
- Cánceres de la sangre: Leucemias, linfomas y mielomas múltiples.
- Enfermedades hereditarias de la sangre: Anemia falciforme, talasemia y anemia aplásica.
- Enfermedades autoinmunitarias: Algunas enfermedades autoinmunitarias, como el lupus, pueden ser tratadas con trasplante de médula ósea.
- Daño a la médula ósea: Debido a quimioterapia o radiación.
- Autólogo: El paciente recibe sus propias células madre.
- Alogénico: El paciente recibe células madre de un donante (familiar o no emparentado).
- Singénico: El paciente recibe células madre de su gemelo idéntico.
El trasplante de médula ósea es un procedimiento complejo y puede conllevar riesgos graves, como infecciones, enfermedad de injerto contra huésped (EICH), y complicaciones relacionadas con la quimioterapia y la radiación.
