Aclamación antes del Evangelio

Juan 12, 31-32

R. Aleluya, aleluya.
Ya va a ser arrojado el príncipe de este mundo.
Cuando yo sea levantado de la tierra,
atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio San Lucas 11, 15-26

En aquel tiempo, cuando Jesús expulsó a un demonio, algunos dijeron: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: ‘’Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.

Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo, y al no hallarlo, dice: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Y al llegar, la encuentra barrida y arreglada. Entonces va por otros siete espíritus peores que él y vienen a instalarse allí, y así la situación final de aquel hombre resulta peor que la de antes”.

Palabra del Señor  

Paz y bien mis hermanos de Emaús

La Fuerza de un Corazón Lleno


En el Evangelio de Lucas 11, 15-26, encontramos una enseñanza poderosa de Jesús sobre la importancia de mantener el corazón lleno de bondad y gracia. Jesús, acusado de expulsar demonios por el poder de Beelzebul, responde con una lógica irrefutable: un reino dividido no puede sostenerse. Esta respuesta no solo defiende su misión, sino que también nos invita a reflexionar sobre nuestra propia vida espiritual.

La Falsedad de la División

Jesús desmonta la incoherencia de sus acusadores al señalar que Satanás no lucharía contra sí mismo. Al liberar a las personas de los demonios, muestra que el Reino de Dios está presente y activo. Esta acción es obra directa del «dedo de Dios», demostrando que el bien siempre prevalece sobre el mal.

El «Más Fuerte»

Jesús se compara con un hombre más fuerte que vence a otro armado, simbolizando su poder absoluto sobre el mal. Nos recuerda que en Él encontramos la fortaleza necesaria para superar cualquier adversidad.

Decisión Radical

La declaración «El que no está conmigo, está contra mí» nos desafía a vivir nuestra fe de manera decidida. No hay espacio para la neutralidad en el camino cristiano; debemos elegir seguir a Cristo con convicción.

El Peligro del Vacío Interior

Finalmente, Jesús nos advierte sobre el peligro de un corazón vacío. La parábola del espíritu inmundo que regresa a una casa «barrida y en orden» pero vacía, ilustra que no basta con expulsar el mal. Debemos llenar nuestro interior con la gracia de Dios, la oración y las buenas obras para evitar caer en un estado peor que el inicial.

En resumen, este pasaje nos invita a reflexionar sobre la integridad de nuestra vida espiritual. ¿Estamos llenando nuestro corazón con lo que realmente importa? La respuesta a esta pregunta puede definir el curso de nuestra vida.

Bendiciones Multiplicadas