Aclamación antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del Reino
a la gente sencilla.
R. Aleluya.
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús dijo: “¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo? Se parece a la semilla de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció y se convirtió en un arbusto grande y los pájaros anidaron en sus ramas”.
Y dijo de nuevo: “¿Con qué podré comparar al Reino de Dios? Con la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina y que hace fermentar toda la masa”.
Palabra del Señor
Paz y bien mis hermanos de Emaús
El Evangelio de Lucas 13, 18-21 nos presenta dos breves parábolas con las que Jesús explica el Reino de Dios: la parábola del grano de mostaza y la de la levadura.
Reflexión
- El poder de lo pequeño: El Reino de Dios inicia con gestos sencillos y diminutos, sin grandes despliegues de poder.
- La fuerza transformadora: Tanto la pequeña semilla que se vuelve arbusto como la levadura que fermenta toda la masa muestran cómo el Reino obra de forma silenciosa pero profunda desde el interior.
- La acción cotidiana: Las acciones ordinarias y pequeñas en apariencia adquieren un alcance infinito en las manos de Dios.
Bendiciones Multiplicadas
