Aclamación antes del Evangelio
Marco 1, 15

R. Aleluya, aleluya.
El Reino de Dios está cerca, dice el Señor;
arrepiéntanse y crean en el Evangelio.
R. Aleluya.

Evangelio

San Lucas 10, 1-12

En aquel tiempo, designó el Señor a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; los envío como corderos en medio de lobos.

No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá.

Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’

. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”.

.Palabra del Señor  

Paz y bien mis hermanos

En el Evangelio de Lucas 10, 1-12, encontramos un poderoso mensaje de misión y evangelización que trasciende a los apóstoles, involucrando a todos los bautizados en esta tarea universal. Jesús envía a setenta y dos discípulos, recordándonos que cada uno de nosotros tiene un papel en preparar su camino.

La Urgencia de la Misión

Jesús nos enseña que «la cosecha es abundante, pero los obreros son pocos». Este llamado a la acción nos invita a orar por más vocaciones y a responder al hambre espiritual del mundo. La oración es el motor esencial de toda misión, pidiendo al dueño de la cosecha que envíe más trabajadores.

Confianza y Vulnerabilidad

Al enviar a sus discípulos «como corderos en medio de lobos», Jesús nos enseña a depender de la providencia divina. Nos llama a abandonar las seguridades materiales y a confiar en que Dios proveerá para nuestra misión.

Portadores de Paz

La paz es el primer don que los discípulos deben ofrecer al entrar en un hogar. Este mensaje de reconciliación y amor es esencial en nuestro testimonio cristiano. Nos invita a ser instrumentos de paz en nuestros entornos cotidianos, aceptando a los demás con humildad y sencillez.

Responsabilidad Ante el Rechazo

Jesús instruye a sus discípulos a anunciar que «el Reino de Dios está cerca» y a no desanimarse por el rechazo. Nuestra misión es proponer el Evangelio con perseverancia, dejando el resultado en manos del Espíritu Santo.

Reflexión Final

Este pasaje nos recuerda que todos somos misioneros llamados a llevar el mensaje de Cristo a nuestros hogares, escuelas y comunidades. No se trata de viajar lejos, sino de vivir con sencillez y ser portadores de paz, anunciando con nuestra vida que el Reino de Dios está aquí.

Bendiciones Multiplicadas